Siete patologías de los pies y cómo curarlas

Los pies son una de las partes más importantes del cuerpo ya que sin ellos no se pueden realizar tareas tan sencillas y a la par tan esenciales como caminar, saltar o correr. Sin embargo, a veces nos olvidamos de cuidarlos y pueden aparecer numerosos problemas, aunque algunos de ellos no son por nuestra culpa.

El doctor José García Mostazo, presidente del Consejo General de Colegios Oficiales de Podólogos, explica algunas de las patologías que afectan a los pies y sus tratamientos.

1. Juanetes. Se trata de una deformidad del dedo gordo que puede acabar afectando a todo el pie, ya que hay una articulación que funciona mal. Es de tipo hereditario y puede presentarse por causas como llevar un mal calzado, aunque en algunos casos la persona nace con ello. Para tratarlos suelen recomendarse plantillas ortopédicas, que "el paciente llevará desde ese momento durante toda su vida y tienen un resultado bastante satisfactorio". Otra solución es la operación, que está incluida en la cartera de servicios de la Sanidad pública, aunque la ejecutan traumatólogos, no podólogos. La cirugía consiste en realinear con anestesia local la articulación que no funciona bien. En ocasiones, se puede eliminar un trozo de hueso sobrante, ya que el roce con el calzado da lugar a una protrusión del mismo. Asimismo, se puede actuar sobre partes blandas, como la que mueve la propia articulación. De todos modos, el doctor apunta que en función de la gravedad del juanete los procedimientos cambian.

ADOLESCENTES, MÁS PROPENSOS AL OLOR DE PIES

2. Olor intenso de pies. El sudor es un mecanismo natural para tratar situaciones de mucha temperatura, y nuestra piel tiene una serie de microorganismos que digieren este sudor, generando sustancias de desecho que dan lugar a este problema. Los adolescentes son más propensos a este mal olor debido a que su situación hormonal está todavía desestabilizada y tienden a sudar más. García Mostazo señala que son muchas las personas que acuden a la consulta de Podología debido al mal olor de pies, y algunos no se atreven a descalzarse porque sienten vergüenza. En este sentido, el especialista asegura que es algo que hay que asimilar con naturalidad y que se puede poner solución. Así, sugiere cambiar lavarlos con frecuencia y cambiar muy a menudo de calcetines. Asimismo, destaca las llamadas fórmulas magistrales, integradas por antisépticos para acabar con los microorganismos; sustancias para regular las glándulas sudoríparas; y talco, silicona en polvo o mentol para dar sensación de frescor. Por otro lado, se pueden tomar compuestos de vitamina B que ayudan a regular el impulso nervioso que controla la sudoración. Además, si el pie está muy contaminado el experto puede recetar antibióticos para paliarlo.

3. Callosidades o 'Helomas'. Los callos son engrosamientos de la piel que actúan como mecanismos de defensa contra un roce, apareciendo sobre todo en el dorso del dedo meñique. Aunque se forma en la superficie, la callosidad en los pies crece hacia dentro, lo que provoca más dolor. Con el bisturí se deslamina y se elimina y un protector de silicona también puede funcionar como tratamiento más o menos eficaz. "Si no se actúa sobre la causa puede volver a aparecer", asevera el doctor.

ORTESIS DE SILICONA PARA CORREGIR LOS DEDOS 'EN GARRA'

4. Dedos 'en garra' o 'en martillo'. La musculatura que actúa sobre los dedos al contraerse puede deformar los mismos y hacer que estos adquieran forma de garra. El abordaje profesional de este problema es la valoración biomecánica, mediante la cual se detecta el problema y a continuación se procede a un tratamiento con plantillas o con un dispositivo de silicona en los dedos llamado ortesis. En el caso de que se tenga un dedo montado encima de otro, problema con el que en muchas ocasiones la persona nace, también se le trata con esta herramienta (ortesis). El doctor indica que cualquiera de estos dos problemas también pueden corregirse mediante intervención quirúrgica.

5. Uña encarnada. Ocurre cuando la uña se entierra dentro de la piel del dedo del pie. Es un problema muy frecuente, sobre todo en niños y adolescentes que empiezan a asumir su autonomía y no cortan sus uñas adecuadamente. Los juanetes también pueden ocasionar esto, así como la presencia del dedo gordo en posición hacia arriba. Antiguamente para tratarlo se arrancaban las uñas, pero hoy en día se lleva a cabo una operación con anestesia local para eliminarlo, que se ha convertido en algo cotidiano similar a una endodoncia, señala el especialista.

6. Papiloma plantar. Es una infección que se manifiesta con la presencia de una verruga en la planta y que tiene origen en el virus del papiloma humano. Normalmente tiene tratamiento "muy efectivo", bien aplicando frío, bien con agentes vesicantes (que provocan ampollas), o bien mediante láser. Hay mayor prevalencia en los más jóvenes, según las estadísticas, que muestran que de diez pacientes con verruga ocho son adolescentes o niños, y es que son más desprevenidos y se contagian más fácilmente.

7. Neuroma de Morton. Es la inflamación de la membrana que cubre uno de los nervios del dedo, causando dolor de tipo nervioso entre el tercer y cuarto normalmente. Uno de los antecedentes para que esto se produzca es llevar calzado muy estrecho, algo que suele darse en las mujeres. El primer tratamiento al que se recurre es un pequeño separador entre los dos dedos afectados, con el que "una tasa muy alta de pacientes mejora". Si no se soluciona se utilizan plantillas; en caso de que esta medida también falle se recurre a la cirugía, en la que se extirpa esa zona de tejido que está inflamada.

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